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Cuero genuino: qué significa esa etiqueta

Cuero genuino solo quiere decir que no es plástico. Qué calidad hay detrás de esa etiqueta, cómo comprobarlo en tu taller y qué pedirle al proveedor.

Tenería Díaz

Curtiembre en Ambato desde 1989

Última actualización: · 9 min

Revisado por el equipo técnico de planta

Manos sobre una mesa de taller con recortes de cuero de calidades distintas: uno claro con flor visible, uno engrasado brillante, uno oscuro envejecido y uno negro, junto a una tela de pata de gallo

Un marroquinero compra un lote de cuero “genuino” para carteras y a los tres meses sus clientes le devuelven piezas con la superficie cuarteada en los pliegues. El cuero era cuero, nadie le mintió. Pero la etiqueta le prometía menos de lo que él entendió, y la diferencia la pagó su taller.

“Cuero genuino”, “piel genuina”, “cuero legítimo” y “genuine leather” son de las etiquetas más repetidas del mercado, y de las que menos dicen. Esta guía explica qué garantiza esa palabra, qué no garantiza y cómo saber qué te están vendiendo de verdad. La escribe una curtiembre que trabaja pieles vacunas en Ambato desde 1989.

Qué dice y qué no dice la palabra “genuino”

“Genuino” responde a una sola pregunta: ¿es piel animal curtida o es un material sintético? Si es piel, es genuina. Nada más.

No te dice de qué capa de la piel sale, si conserva la superficie natural o se la lijaron, cuánto mide de espesor, cómo se curtió ni qué recubrimiento lleva encima. Un cuero de plena flor de primera es genuino. Un serraje pintado y estampado para parecer flor también es genuino. Y los dos pueden llevar exactamente la misma etiqueta.

En Estados Unidos, la guía de la Comisión Federal de Comercio (FTC) sobre productos de cuero exige que lo que se venda como “leather” sea cuero en todas sus partes sustanciales, pero no define “genuine” como una calidad. La escala que vas a ver a continuación es costumbre del comercio, no una norma.

La escalera del cuero: plena flor, flor corregida, genuino y regenerado

Para entender la etiqueta hay que saber cómo se corta una piel. Una piel vacuna tiene arriba la flor, la capa donde está el poro, con las fibras más apretadas y resistentes. Debajo está la zona de carne, de fibra más abierta. Una máquina divide la piel a lo largo y separa las dos: la de arriba es la flor y la de abajo es el serraje. Lo explicamos con más detalle en cuero de vaca: cuál comprar para tu taller.

De ahí sale la escala que usa el comercio, sobre todo el de habla inglesa:

Grado comercialNombre en inglésQué esCómo envejece
Plena florFull grainLa flor intacta, sin lijar. Se ve el poro naturalToma pátina, dura décadas
Flor corregidaTop grainLa flor lijada para borrar marcas y cubierta con pintura y un grabadoUniforme, dura, casi sin pátina
Genuino o serrajeGenuine, splitLa capa de abajo, sin flor, con una película pintada y estampada encimaPuede cuartearse en los pliegues
RegeneradoBondedRecortes molidos, pegados con resina sobre una telaSe descascara y no se repara
Diagrama de la escalera del cuero en cuatro peldaños con su corte transversal: plena flor con poro, flor corregida con pintura estampada sobre flor lijada, genuino o serraje con película pintada y sin flor, y regenerado con lámina de PU, fibras molidas y tela

La tabla orienta, pero no es universal: los fabricantes cuentan entre tres y cinco grados, y algunos ni separan el genuino del regenerado.

Por qué “genuine leather” es la tercera calidad y no la primera

En esa escala, “genuine” queda por debajo de la plena flor y de la flor corregida. Quien vende plena flor lo dice con esas palabras, porque es lo más caro y lo más fácil de defender. Quien vende flor corregida suele poner “top grain”. Cuando el catálogo solo dice “genuino”, lo normal es que haya un serraje con acabado, porque si fuera flor lo habrían escrito.

Esto no hace malo al serraje. Es un material honesto y con usos claros: forros, plantillas, partes que no se doblan, el ante y la gamuza de serraje, guantes de trabajo. El problema aparece cuando se compra para una capellada de zapato o para una cartera que se abre cincuenta veces al día. La fibra de abajo es más abierta, la película que imita la flor no es parte del cuero y, con el uso, se agrieta o se despega en los dobleces.

El genuino no es un engaño, pero sí es la etiqueta más cómoda para no decir la capa.

Legítimo, auténtico, original, natural: qué promete cada palabra

Cada país tiene su versión de la misma etiqueta, y ninguna añade información sobre la calidad:

PalabraDónde se usa másQué garantiza
Cuero genuino / piel genuinaToda Latinoamérica, traducción de “genuine”Que es piel animal
Cuero legítimoMéxico, CentroaméricaQue es piel animal
Cuero auténtico / originalCatálogos y ventas en líneaQue es piel animal
Cuero naturalUso amplioQue es piel animal; a veces se usa para un cuero anilina sin pintura, pero no siempre. Si te importa el acabado, pregúntalo por su nombre
100% cueroEtiquetas de productoQue es piel animal en todas las partes sustanciales, si el vendedor es honesto

Las que sí dicen algo son las otras: plena flor, flor corregida, serraje, calibre en milímetros y tipo de curtido. Una hoja técnica que trae esas cinco cosas vale más que diez sellos de “genuino”.

El regenerado o bonded: fibras pegadas con un nombre prestado

El regenerado, que también se vende como cuero reconstituido, cuero bonded o “bonded leather”, es el último peldaño y el que más confusión trae. Se fabrica moliendo recortes y virutas de cuero hasta hacerlos fibra, mezclándola con un aglomerante de caucho o poliuretano y extendiéndola sobre una tela o un papel. Encima va una película con grano estampado. Funciona casi como hacer papel.

Diagrama de cómo se fabrica el cuero regenerado: recortes, molido en fibra, aglomerado con resina y lámina de PU, con el corte del material terminado mostrando lámina, fibras con resina y soporte de tela

La norma europea EN 15987 exige que el material tenga al menos un 50% de cuero seco en peso para llamarse “bonded leather”. En Estados Unidos, la guía de la FTC dice que el regenerado no debe presentarse como cuero y que, si lo parece, tiene que declarar el porcentaje de fibra de cuero y de lo que no es cuero. En la práctica, mucho de lo que se vende como regenerado en muebles y agendas lleva bastante menos cuero que eso.

Para un taller, el regenerado tiene dos defectos serios: con los años la película se descascara, y no se puede reparar ni coser con la resistencia del cuero. Si lo que te ofrecen “genuino” se ve demasiado parejo, sin fibra en el canto y con olor a plástico, pide el porcentaje por escrito.

Cómo comprobarlo tú en el taller

No hace falta laboratorio para saber qué capa tienes en la mano. Cuatro pruebas bastan, y la primera es la más fiable:

  1. Mira el canto. Corta una tira y mira el borde con buena luz. La plena flor muestra arriba una franja más densa y abajo fibra que se va abriendo. Un serraje pintado muestra fibra suelta de arriba abajo y una película delgada encima, a veces despegada. El regenerado se ve como cartón con una lámina, y el sintético como una tela con plástico.
  2. Dobla la pieza sobre sí misma. La plena flor forma arrugas finas, como la piel de la mano. Una flor muy corregida o un serraje con película hacen arrugas grandes y a veces blanquean en el pliegue.
  3. Busca el poro con lupa. En la flor real el poro es irregular, con zonas más abiertas y más cerradas. Un grabado industrial repite el mismo dibujo con precisión de máquina.
Macro de la flor de un cuero color suela con el poro natural visible, una costura y el canto de un asa
  1. Mide el recubrimiento. Fabricantes europeos que citan la norma EN 15987 señalan que, si la capa de acabado pasa de 0,15 mm, el material debe venderse como “cuero revestido”, y que si supera un tercio del grosor total ya no se puede llamar cuero. Es un dato de fuente comercial, porque la norma no es de libre acceso, pero sirve de guía: si con la uña levantas una lámina gruesa, estás pagando pintura.

Si todavía te queda la duda de si lo que tienes es cuero o plástico, las pruebas para eso están en cuero sintético vs cuero real.

Qué pedir al proveedor y qué decirle a tu cliente

Con el proveedor, la regla es simple: nunca compres por la palabra “genuino”. Pide por escrito:

  1. Capa: plena flor, flor corregida o serraje.
  2. Calibre en milímetros, con su tolerancia.
  3. Acabado: anilina, semianilina, pigmentado, graso, nobuk. Si no sabes cómo se llama cada uno, está en badana, vaqueta, gamuza y nobuk.
  4. Curtido: cromo, vegetal o mixto.
  5. Una muestra física del lote, no una de catálogo.
Manos marcando puntadas con una pinza de coser sobre una pieza de cuero color naranja en un banco de trabajo, con mazo y otras pinzas alrededor

Con tu cliente, la etiqueta también te sirve a ti. Si fabricas en plena flor, dilo así y no pongas “genuino”, que te iguala con el producto más barato del mercado. Si usas serraje en partes que no trabajan, no lo escondas: explícale que el forro es serraje y la capellada es flor, y por qué. El cliente que entiende qué paga vuelve, y el que se siente engañado por una palabra no.

Pide tu muestra

En Tenería Díaz curtimos cuero vacuno en Ambato desde 1989 y te decimos siempre la capa, el calibre y el acabado de lo que vendes, no solo que es cuero. Curtimos al cromo III, con una absorción de cromo del 98% y descarga a pH entre 6 y 9 tratada en planta propia. Vendemos al por mayor y también en cantidad pequeña, porque mantenemos stock de colores básicos.

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